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Destiny of Two Worlds/Capítulo 19: Explorando el Reino de la Belleza

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Destiny of Two Worlds/Capítulo 18: Una Terrible Confesión

Resumen del capítulo anterior Editar

En el capítulo anterior, la princesa Hilda le hizo a Helio la terrible confesión de que lo estaba utilizando. Este, en un arranque de ira, intenta deshacerse de ella, pero al ver llorar, se controla. Luego de eso, activa el portal que lleva al reino creado por Yuga. Ahora, el protagonista y sus amigos se dirigen hacia lo que es la última y más difícil parte de su viaje. Veamos cómo les va en este rato.

Frase memorable Editar

- Gra-gracias, amigos...

Trama Editar

Luego de atravesar el "túnel portal" que conectaba Lorule con el reino bizarro, finalmente se abrió un portal de salida dentro del túnel de colores arcoiris. Dicha apertura conducía a lo que sería la contraparte bizarra de los castillos de Hyrule y Lorule. Se trataba de, al igual que en los otros casos, de un castillo, con paredes de color blanco y techo de ladrillos con coloración rosa. Observando el panorama de la región, se encontraron con que el cielo no era despejado y azul como el de Hyrule o con algunas nubes y rojizo como el de Lorule. El cielo de este reino poseía varios colores, con las nubes con formas de manchas de pintura, de varios colores. Las grandes puertas de entrada al castillo poseían siete gemas, de los mismos colores de las Esmeraldas del Caos. Enfrente de dichas puertas había dos estatuas, una a cada lado. La de la izquierda era de Yuga, mientras que la de la derecha era de YuGanon. También había enemigos con formas abstractas, como Pintios, seres serpentinos con cuerpo de pincel, o Rodilios, criaturas con cuerpo alargado de color azul.

- Qué extraño es este lugar... - dijo Rodriguez.

- Es muy... Psicodélico... - dijo Josex.

- Mi escáner dice que este lugar es llamado "Reino de la Belleza". ¿Qué cosas, no? - dijo Alme.

- Este lugar me recuerda al de una pesadilla que tuve la otra vez. Soñé que se me acababan los Lacasitos... - dijo Javier, pensativo.

- Bueno... - interrumpió Helio, cabizbajo. - No perdamos tiempo. Sigamos.

El protagonista empezó a caminar, con la cabeza abajo. Estaba deprimido. No quería hablar ni hacer contacto con nadie. Cuando avanzó algunos metros, notó que nadie lo acompañaba.

- ¿Qué? - preguntó.

- Emm... No, nada. - dijo Brett, tajante.

- Creo que mejor digo lo que nadie quiere para evitar que tengas algún problema emocional. - dijo Aura, tomando la palabra. - Lo que no quieren decirte es que no tienes por qué estar deprimido. Puede que esa chica te haya utilizado, pero yo alcancé a ver que su cara mostraba una expresión de arrepentimiento antes y después de que intentaras matarla.

- ... - no respondió Helio.

- Lo que en verdad quiero decir es que creo que se ha arrepentido de haberte tratado así y, al igual que nosotros, no quiere verte decaído.

- Así es, Helio. - dijo Javi, serio. - Puede que esa muchachita te haya tratado como un esclavo durante todo este tiempo pero nunca te lo dijo, pero aún así, recuerda que somos amigos y estamos aquí para ayudarte en lo que podamos. Y ahora ¿qué me dices? ¿Quién quiere un abrazo?

Esto provocó que todos se acercaran al prota, quien empezó a alejarse para evitar el abrazo. Finalmente, luego de tanta insistencia, accedió. El joven héroe recibió el abrazo de todos sus compañeros al mismo tiempo. Su respuesta ante tal fue sonrojarse, ya que nunca había recibido uno. Después, le devolvió el abrazo a sus amigos.

- Gra-gracias, amigos... - exclamó.

Pasado el abrazo, y con el viejo Helio alegre de siempre, comenzaron con la exploración del reino. El terreno era muy diferente a los dos reinos anteriores. Un ejemplo era querer salir de la porción en la que se encontraba el castillo, ya que se encontraba bastante separado del resto. Para atravesar el inmenso abismo, Helio usó su Báculo del Tornado para ascender y apoyarse en varias plataformas voladoras; Xavi usó sus extraños poderes mágicos, llevándose a Brett, Rodriguez y Josex; Aura usó su hechizo de Vuelo; Alme y Javi usaron el Salto Espacial, una habilidad que les permitía saltar indefinidamente en el aire. Avanzando un poco, llegaron a una pequeña arboleda en el que observaron que los árboles tenían hojas de diferentes colores; uno de rojo, otro de violeta, otro de azul, etc. Dejando a un lado la contemplación, el protagonista recibió un mensaje telepático de Sahasrahla.

- ¡Helio! ¿Estás ahí? - preguntó.

- Sí. Hace mucho que no me hablabas así, por telepatía. ¿Qué pasa? - respondió Helio.

- ¿Recuerdas esos misteriosos brillos rosados que llevaban a las personas a algún lugar? Pues he descubierto que ese lugar es este. Justo ahora me encuentro en una versión algo bizarra y multicolor de lo que vendría siendo mi casa. He visto en el exterior a mucha otra gente que yo no conocía.

- He localizado al viejito. Está en la misma zona ubicada en Kakariko y el Pueblo de los Bandidos. Si quieren saber dónde está, pues síganme. - dijo Javi, caminando en posición de líder.

- Díganle a Javier que no me llame viejito. No crean que no lo oí. - le dijo el anciano al joven héroe, algo molesto.

Siguiendo a su amigo de armadura morada, Helio y sus amigos caminaron durante un buen rato, rodeando el imponente castillo, hasta llegar a una gran aldea que era habitada por una gran cantidad de personas. Los habitantes del lugar eran los mismos que en Hyrule y Lorule. Rápidamente, el grupo entró en una casa ubicada al norte, en donde se encontraron con el sabio.

- ¡Oh, qué bueno que llegaron! ¡Tengo cosas importantes que decirles!

- Pued dinos todo lo que sepas. - dijo Alme.

- De acuerdo. Verán: con el paso del tiempo, o sea, de 4 horas, 25 minutos y 37 segundos, me he dado cuenta de que, al parecer, Yuga intenta fusionar ambos reinos para crear el suyo propio. No solo ha tomado terreno "prestado", sino también a los propios habitantes. Por si no lo notaron, en esta villa vivimos los de Kakariko y los del Pueblo de los Bandidos. Seguro que se va a armar la bronca gorda más tarde...

- Entonces... Lo que quieres decir es que Yuga va a fusionar ambos reinos, ¿no es así? - preguntó Josex.

- Así es.

- ¿Y solo nos querías para decir eso? - dijo Rodriguez.

- No. Todavía tengo más cosas que contarles.

- Si hubiera sabido que nos relatarían una enciclopedia completa, me habría traido unas Oreos... - dijo Alme.

El sabio anciano continuó.

- Siguiendo con lo que decía... He detectado siete templos con temáticas súper bizarras. Dentro de cada uno de ellos se encuentra uno de los retratos de los Siete Sabios. En cuanto a la princesa Zelda... Se encuentra con Yuga en el castillo.

- Zelda... - suspiró Xavi.

- OK... Como les decía, esos calabozos están llenos de criaturas extrañas y, al final de ellos, se encuentra un jefe aún más raro. Tendrán que sacarle todo el jugo posible a sus habilidades y armas si desean completarlos y rescatar a los Sabios. Me gustaría acompañarlos, pero recuerden que mi edad no me permite moverme tan agitadamente. Todo lo que puedo hacer es observarlos telepáticamente y desearles suerte. Espero que tengan cuidado y terminen de una vez con esta pesadilla.

- Bueno, entonces nos vamos. Cuídate, viejito. - dijo Javi, despidiéndose.

- ¡Ya te he dicho que no me llames viejito! - exclamó el anciano, furioso, para después voltear a ver a Helio y verlo con cara deprimida nuevamente. - ¿Qué pasa, Helio? ¿Por qué estás así? ¿Es por la chica de cabello morado que te utilizó?

- ¡¡MALDITA SEA!! ¡¡DÉJENME TRANQUILO!! - gritó Helio, saliendo corriendo de la casa.

- Y aquí vamos de nuevo... - exclamó Xavi. - Nos vemos, Sahasrahla.

Viendo la expresión de su compañero, el resto del grupo lo persiguió hasta las afueras de la villa, en donde sacó las Botas de Pegaso y se echó a correr hacia algún lugar. Como se preveía, todos corrieron detrás de él. Luego de varios minutos de persecución sin rumbo fijo, Brett aceleró y se lanzó contra su amigo, tirándolo al suelo junto con él.

- ¡Contrólate, Helio! ¡Tienes que controlarte! - le dijo Brett.

- ¡¡OBLÍGAME!! - le gritó él, dándole un golpe en la cara.

En eso llegaron los demás para tratar de calmar las aguas.

- ¡Hey, hey! ¿Qué pasa, Helio? ¿No te habías compuesto con el abrazo que te dimos? - preguntó Alme.

- ¡¿Creen que con un mísero abrazo voy a reparar ese daño interno?! ¡Odio los abrazos! ¡¡LOS ABORREZCO!! - contestó Helio.

- Veo que eres algo complicado de entender... - dijo Aura, levantando a Brett del suelo.

- Claro, como tú quieres con Brett y no le dices nada, ¿verdad? ¿Cómo se siente?

El antihéroe y la médium se vieron a la cara. Ella estaba sonrojada.

- Bueno, shoshito, no es para tanto. Anda, cómete unos Lacasitos. - dijo Javi, ofreciéndole Lacasitos.

- ¡¡No quiero esas porquerías!! - volvió a gritar el protagonista, golpeando la bolsa de bocadillos y tirando todo su contenido al suelo.

- En serio, qué inmaduro... - comentó Rodriguez.

Esta frase provocó que Helio se levantara instantáneamente de un salto y le propinara un puñetazo en el estómago, proyectándolo unos 30 metros. Josex fue a por él mientras Xavi sujetaba al héroe enfurecido. Como el joven no se calmaba, el mayor de edad tomó medidas drásticas. Usando sus extrañas técnicas mágicas, logró que el muchacho de ropajes rojizos levitara en el aire.

- ¡Hey! ¡Bájame, Xavi!

- ¡Quiero que te calmes y me escuches! - le contestó él.

- De acuerdo... - suspiró el protagonista.

Mientras tanto, todos volvieron a reunirse nuevamente, ahora que el joven héroe se encuentra flotando. Como el ambiente se había "calmado", el mayor de todos retomó el diálogo.

- Creía que ya habías superado ese evento con el abrazo que te dimos. Pero puedo ver que eso no ha sido suficiente. Solo quiero decirte algo: tienes que superarlo. Sé que ese acontecimiento de hace rato fue muy duro y chocante para ti, pero realmente necesitas ser fuerte y proseguir.

Mientras tanto, Aura usaba sus poderes de médium para indagar en los pensamientos de Helio con tal de averiguar si el discurso de Xavi estaba surtiendo efecto. Él se dio cuenta de ello.

- Aura, mejor no molestes. - dijo.

- Perdón. - contestó ella, dejando de interferir.

- ¿En qué estaba...? Ah, sí. En que...

Mejor nos saltamos porque lo que sigue es muy aburrido, además de que se lleva un buen rato. Así que vayamos directo a cuando termina la plática.

- ... Por eso debes entender. Eso nos llevará al éxito y a ti a un estado de tranquilidad total. Por favor, entiende.

Luego de esa charla de media hora, Helio finalmente había comprendido que todo lo que había dicho y hecho recientemente estaba mal.

- Vaya... Esa larguísima plática me ha ayudado bastante. Ahora veo que solo decía estupideces. Bueno, ¿qué esperamos? ¡Sigamos!

A medida que todos caminaban...

- Xavi, ¿cómo le hiciste reflexionar de esa manera? - le preguntó Alme a Xavi.

- Es un "conversación motivadora". Me la enseñó Sahasrahla. Es algo lenta, pero efectiva. - respondió él.

-  Y bien, ¿a dónde vamos? - preguntó Helio.

- Mi radar indica que la mazmorra más cercana se encuentra al este, cerca de las... Emm... ¿Colinas del Color? En serio, el tipo ese está obsesionado con la pintura y la belleza de la misma... - dijo Alme.

- Bueno, no perdamos tiempo. ¡Vamos! - dijo de nuevo el protagonista, corriendo hacia allá.

Todos fueron detrás de él. Lo que les esperaba sería peor que antes. Mucho peor que antes...

CONTINUARÁ...

Si quieres saber qué ocurre después de este capítulo para seguir con la historia, haz clic aquí:

Destiny of Two Worlds/Capítulo 20: Cosas Bizarras

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