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The Best Perfume: Cap 03/Romani

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The Legend of Brett: The Best Perfume: Capítulo 03/RomaniEditar

Romani Fan Art.jpg

Puedes entender la historia leyendo el capítulo anterior haciendo click aquí.

Capítulo 03Editar

Narrador: Brett cumplió los doce años de edad, por lo que se convirtió automáticamente en un adolescente según las leyes Terminianas. El anti-héroe le regaló unas prendas idénticas a las que él usaba en su época: un gorro café, llevaba una camiseta café que le llegaba hasta los muslos, una capa de un café más oscuro que el resto de las prendas, unos pantalones grises, chancletas grises y un cinturón amarillo para afirmar aún más la camiseta. A diferencia de las prendas legendarias del anti-héroe, el gorro no tenía una firmeza dorada con un círculo rojo en el centro; el cinturón antiguo no era amarillo, sino dorado, con un círculo rojo en el centro. También, el broche de la capa era rojo a diferencia del legendario anti-héroe, el cual era amarillo. Las prendas tenían ciertas diferencias pero Brett se parecía aún más a la apariencia del anti-héroe en su adolescencia. Brett junto a su abuelo visitaron el Rancho Romani, pero todo fue tranquilo, como si fuera un día normal. Romani llevó al joven Brett a ver una flor llamada "Maravilla" que había crecido en el una zona del rancho.

Romani: (Mirando la flor) ¿No es linda?

Brett: (Mira a la flor y luego a Romani) Sí, jeje.

  • Romani levanta la mirada hacia Brett y le sonríe, al igual como lo hizo este con ella. Luego, el joven Brett se agacha, recoge la flor y se lo da a Romani.

Brett: (Entregando la flor) Toma, Romani. Te entrego esta flor como símbolo de nuestra amistad. (Sonríe)

Romani: (Recibe la flor muy sonriente y le dice a Brett mirando atentamente a los ojos) Hehe, sería una flor común y corriente si lo hubiera sacado por mi cuenta, pero como tú me lo diste y como símbolo de nuestra amistad, lo guardaré y lo cuidaré como si fuera parte de mi vida.

  • Mientras Romani decía estas palabras, Brett miraba directo a los ojos de la joven. Más tarde, cuando ya atardecía, el anti-héroe y su nieto se marcharon del rancho. Como siempre, Romani se despidió del joven con un tierno abrazo, solo que esta vez terminó mostrando la flor que el joven le dio como símbolo de amistad. Finalmente, los dos regresan a su hogar como normalmente. Meses después, mientras comían la cena en un atardecer:

Anti-héroe: (Mientras come) Deberás prepararte para una etapa algo complicada, Brett.

Brett: (Comiendo también) ¿Qué cosa, abue?

Anti-héroe: Eres un adolescente, por lo que muy pronto comenzarás a trabajar obligatoriamente.

Brett: (Traga rápido la comida que tenía en su boca para contestar lo antes posible) ¿A trabajar?

Anti-héroe: Pues sí. Eso es una orden que dio el Rey Damour, o mejor dicho, una ley.

Brett: Oh… Pero eso lo dice el Rey de la Ciudad Reloj, mientras que nosotros vivimos en el Campo de Termina. Apuesto a que ni sabe de nuestra existencia.

Anti-héroe: (Detiene su cena) Brett, creo que tienes razón, pero los guardias de la ciudad recorren, también la pradera, por lo que creo que igual saben de nuestra existencia. Por otro lado, no es necesario que trabajes en la Ciudad Reloj, también se puede encontrar algún trabajo, hasta incluso en el Rancho Romani.

Brett: (Se impresiona y se pone algo feliz por esto último) ¿En el rancho?

Anti-héroe: Claro, ¿por qué crees que Talon está allí? Sino, no hubiera conocido a Malon.

Brett: Oh, entiendo… (Deja su cena y se levanta) Bien, no hay tiempo que perder. Mañana mismo iré al rancho para ver si hay algún vacante sobre algo.

Anti-héroe: Está bien. Recuerda que si no encuentras allí, puedes buscar en el pantano, en las montañas, y en otras áreas de Termina.

Brett: Está bien por mi. (Comienza a retirar las cosas de la mesa, mientras que su abuelo hacía lo mismo. Y se decía pensando: ) Espero que me reciban en algo en el rancho…

  • Al otro día, muy temprano por la mañana, el joven Brett parte rumbo hacia el Rancho Romani con toda la esperanza de que lo reciban. Antes de entrar al Camino Lácteo, el camino previo al Rancho Romani, el joven comenzó a oler en dirección a la Ciudad Reloj, y se dio cuenta de que las aromas eran aún más multiplicativas que cuando era niño. Finalmente, Brett cruza el Camino Lácteo y llega a su destino. A la primera que vio fue a Malon y no a Cremia. Malon, al igual como su hermana, saludó a Brett en la entrada al rancho. Luego, el joven caminó por el rancho hasta encontrar a su amiga, Romani.

Romani: (Corriendo hacia Brett) ¡¡¡Breeeett!!!

Brett: (Se queda detenido, mira a Romani y abre los brazos para recibir el abrazo de su amiga) ¡Romani!

  • La chica del rancho no tarda nada en llegar hacia el joven Brett, y se dan un abrazo muy cariñoso. Luego, los jóvenes dejan el abrazo y comienzan a conversar.

Romani: Te extrañé.

Brett: Yo también… Perdón por no venir de hace un tiempo.

Romani: No, no hace falta. También no es cosa de que estés aquí todos los días, jaja.

Brett: (Da pequeñas rizadas al igual que Romani) En todo caso, jeje.

  • Los dos jóvenes siguen conversando mientras caminaban lentamente hacia la casa del rancho. Mientras iban caminando, Brett le explicó a su amiga de el por qué está en el rancho ese día, y esta reacciona muy sorprendida, pero aún no contenta porque no se sabe si trabajará en el rancho o no, eso depende de Talon. Cuando Brett y Romani entran a la casa, se encontraron con la Abuela Romani, quien se encontraba desayunando, y Talon, preparando el desayuno de él y de otra persona.

Talon: (Al ver a Brett) ¡Hola, muchacho! ¡Cuánto tiempo sin verte!

Brett: (Sonriente) Hola, lo mismo digo, señor.

Abuela Romani: Hola, querido. Qué gusto me da verte.

Brett: (Aún sonriente) Hola, señora. Vuelvo a decir que también me da gusto.

Talon: (Deja las cosas de la cocina por un rato) Y bien, ¿a qué se viene esta visita?

Brett: Bueno, eeh… (Es interrumpido)

Romani: Papi, Brett viene a buscar un empleo aquí en el rancho.

Talon: (Mira a su hija) ¿Empleo? (Vuelve a mirar a Brett) ¡Oh, verdad! Si ahora ya eres un adolescente, ¿no es así?

Brett: Pues, sí.

Talon: Jajaja, se me había olvidado… (Comienza a pensar mirando a todos lados) Mmm…

Romani: Emm… ¿Pasa algo?

Talon: Creo que sí… (Deja de pensar) Me temo que debo echar una revisión a todos los puestos del rancho. Si encuentro a una persona en busca de alguien, y Brett acepta ese empleo, pues bienvenido sea.

Brett: (Sonriente) Vale.

  • Romani y Brett, por alguna razón extraña, sonrieron al escuchar esta noticia, aunque puede que no sea seguro el ingreso del joven en el rancho.

Romani: (Mientras pensaba en algo) Oh, se me olvidaba… Vengo a buscar algo, no tardo. (Corre hacia las escaleras y comienza a subir)

Brett: Está bien.

Abuela Romani: (Ya con Romani sin en la escena) Te deseo suerte, Brett.

Brett: (Aparta la mirada de las escaleras para ver a la abuela) ¿Suerte? ¿De qué?

Abuela Romani: Para las dos situaciones.

Brett: (Confuso)… Perdón, pero no entiendo lo que usted quiere decir.

Abuela Romani: Me refiero a que tengas suerte en la búsqueda del empleo y que permanezcas su es que te quedas.

Brett: Ah, vale. Gracias.

Abuela Romani: (Sonríe) Veo el fuerte lazo que une a ti y a mi nieta en tus ojos.

Brett: (Comienza a ponerse algo nervioso y ríe un poco “a la fuerza” ) Jeje, bueno… Es verdad, yo y su nieta somos muy amigos, llegando a quererla mucho.

Abuela Romani: Lo sé… Brett, quiero decirte algo, aunque yo no sea la persona indicada.

Brett: ¿Qué cosa?

Abuela Romani: Bueno… Quería decirte que para mi nieta, tú eres alguien muy especial en su vida.

Brett: (Ríe algo nervioso)

Abuela Romani: Y bueno… Debido a esto, Romani te quiere demasiado, tanto que hasta podría a quererte más que tú a ella.

Brett: Emm… No creo…

Abuela Romani: ¿No te das cuenta de cómo ella te mira cada vez que le hablas? (El joven solo quedó en silencio) Brett, mira… Romani te quiere tanto que… (Se interrumpe bruscamente al escuchar la puerta de un cuarto, el cual podría ser de Romani)

Brett: (Mientras se escuchaban las escaleras) Prosiga…

  • No hubo respuestas de la abuela, solo quedó mirando a Brett. Luego, la persona que bajaba las escaleras era Romani, quien llevaba puesto la flor de maravilla que Brett le había dado.

Brett: (Sorprendido y feliz al ver la flor en Romani) Oye, ¡aún tienes la flor!

Romani: Claro, te dije que lo iba a cuidar. (Sonríe)

  • El joven Brett sonríe también a Romani, mientras que la abuela sonrió al ver tal escena. Al cabo de unos minutos, Talon regresa con una respuesta.

Talon: (En la puerta de la casa) Ok, Brett, ya te tengo una respuesta. Ven, sígueme.

Brett: Está bien.

Romani: (Toma el brazo de Brett) ¡Yo también voy!

  • Brett solo quedó mirando a su amiga y sonríe junto a ella. Talon llevó a los jóvenes hacia la Choza de los Pollos, donde estaba un joven con pelo punk clavando en una tabla junto a una pequeña casa que se encontraba dentro de la choza.

Talon: Ya vine, Grog.

Grog: (Deja de martillar y ve a los invitados) Vaya, Talon, no tardaste nada en traer al joven. (Se acerca a Brett para hablarle) ¿Cómo te llamas?

Brett: Me llamo Brett, señor.

Grog: Oh, vale. Mi nombre es Grog, un gusto trabajar contigo. (Extiende el brazo)

Brett: (Extiende brazo para estrechar las manos) Lo mismo digo, señor.

Grog: Eeh, chico, no me gusta que me llamen por “señor”, solo llámame por mi nombre.

Brett: Está bien.

Romani: Y… ¿Qué hará Brett aquí?

Grog: Oh, olvidé contárselos. Bueno, él solo cuidará a los pollos de aquí y se encargará de los huevos de las gallinas.

Talon: (Ríe) Vaya, es algo muy fácil.

Narrador: Luego de esto, Grog enseña la choza por completo a Brett para que se comience a familiarizar con el ambiente. Después de unas horas, el atardecer cae a Termina, por lo que Brett se marcha del rancho recibiendo, una vez más, un abrazo de Romani. Al llegar a casa, el anti-héroe ya estaba cenando, algo raro de su parte porque cena junto a su nieto cuando ya cae la noche, mientras que solo eran las 19:20 hrs (07:20 pm). Años más tarde, el joven Brett tendría su cumpleaños N°18. Como sabemos, el joven trabajaba en el rancho junto a Grog; seguía haciendo uso de su olfato con la ciudad, y se da cuenta que cada vez las aromas aumentan y hasta se siente algo podrido, como si todas las personas no se bañaran nunca, mientras que las aromas buenas, como la de un perfume, ya casi ni se sentían. Finalmente, Brett y su abuelo fueron invitados al Rancho Romani para celebrar el cumpleaños N°18 del joven Brett. Finalmente llega el día de la celebración. Por la tarde, a esa hora de las 14:00 hrs (02:00 pm), el anti-héroe y su nieto llegan al rancho. En la entrada se encontraban muchos globos. Como era de esperarse, la joven Cremia se encontraba en la entrada y dio la bienvenida a los visitantes. Esta vez, Cremia llevaba una especie de capucha con forma de vaca. Brett curiosamente le pregunta el qué era ese objeto.

Cremia: (Comienza a explicar con muy buena intención y ganas) Es la Máscara Romani, un objeto imprescindible para entrar al Bar Lácteo. ¿Nunca has escuchado hablar de esta máscara? ¡Ha pasado por generación en generación!

Brett: (Negando con la cabeza) No... Lamentablemente, nunca he escuchado hablar sobre esa máscara.

Cremia: Auuu, qué pena.

  • Cremia y los visitantes se dirigen a la casa del rancho, donde todo está en silencio a su alrededor. Al entrar, todos reciben a Brett con un fuerte "¡Sorpresa!" y se dirigen hacia el joven. Por alguna razón, Romani no se encontraba con las demás personas. Brett recibía uno que otro abrazo y felicidades por parte de las personas, pero a la persona que esperaba realmente era a la joven Romani, quien aún no daba señales. Cuando Brett se dio cuenta de que concluyó con todas las personas que se encontraban allí, comienza a recibir los regalos. Romani aún no aparecía. Brett miraba por todos los alrededores de la casa por si tendría alguna oportunidad de ver a su amiga de la infancia.

Anti-héroe: (Se acerca a su nieto mientras los demás traían el pastel a la habitación) ¿Buscas a Romani?

Brett: (Observando por todos lados de la casa) Sí, abue... No la puedo encontrar por ningún lado.

Anti-héroe: No te preocupes, pronto aparecerá...

  • Cuando Brett mira a su abuelo alejarse, este da una pequeña media vuelta y le hace un guiño queriendo decir que la chica del rancho aparecerá pronto y no hay de qué preocuparse. Cuando el pastel estaba sobre la mesa y todos estaban reunidos, Brett se dio cuenta de que faltaba Romani y Malon, la tía. En algún momento, ya desesperado por la desaparición de estas dos jóvenes, el joven Brett comenzó a olfatear disimuladamente para intentar reconocer la aroma de su amiga que ya la conocía gracias al tiempo que han estado juntos. Al concluir, se dio cuenta que Romani estaba en el segundo piso, ya que el aroma se sentía realmente fuerte en ese lugar y que se estaba acercando a las escaleras. Brett dejó de olfatear, las personas quedaron en silencio y las tablas de la escalera comenzaron a crujir.

Malon: (Se escuchaba desde lejos) Debes estar lista y muy linda, ¿eh?

Romani: (Una voz aún más diminuta) Sí, tía...

  • Al parecer, había dicho alguna otra cosa más con su tía pero no se escuchó nada. Cuando Talon se dio cuenta de que las mujeres ya estaban cerca de estar presentes, debido a que los sonidos de las tablas suenan diferentes, dice:

Talon: Como la muchacha del rancho no podría dar un regalo por la falta de rupias, ella se presentará de una forma muy diferentes a los demás. (Se acerca a la escalera, da media vuelta para mirar principalmente a Brett) ¡Con ustedes, Romani! (Levanta los brazos indicando a las escaleras)

  • La joven Romani al fin se presentó a la fiesta junto a Malon. La muchacha se veía realmente increíble, como una verdadera princesa. Debido a la gran belleza de Romani, Brett no podía apartar la vista de la muchacha, mientras que el anti-héroe solo podía reírse viendo a su nieto con la conciencia perdida. Romani llevaba un vestido largo de color blanco; dentro llevaba unas ropas muy elegantes que el vestido tapaba; el broche dorado que lleva en el cuello aun lo conserva; las botas las dejó por unos zapatos blancos con taco alto, por lo que no caminaba muy bien; el pelo liso fue ondulado con la flor de maravilla regalada por Brett de adorno. Romani se veía muy diferente a las otras ocasiones que Brett la ha visto.

Anti-héroe: (Se acerca a Brett y le susurra disimuladamente) A que no te lo esperabas, ¿eh?

Brett: (Mirando a Romani hipnotizado) Se ve… Increíble…

  • El anti-héroe solo siguió riendo, al igual como lo hacía la abuela de Romani. La muchacha solo se quedó en un lugar esperando las palabras de Talon.

Talon: (Levantando una copa) Pues bien, como ya tenemos todo listo, ¡es hora de cantar el “cumpleaños feliz” a Brett!

  • Dicho esto, todos se acercaron a la mesa, en donde estaba la torta, y comenzaron a cantar. Finalizado esto, Brett pidió tres deseos, uno de esos fue mirando a Romani, y sopló para apagar el fuego de las velas. Luego, cuando todos comían y conversaban, Romani se acercó a Brett para hablarle. Estaba algo nerviosa y tímida por el comentario de su amigo con el uso de las ropas.

Romani: (Sonriente) ¡Brett!

Brett: (Aparta la vista de lo que miraba y mira a su amiga) Romani, jeje.

Romani: ¿Todo bien?

Brett: Por supuesto. Estoy feliz de ver a tanta gente celebrando mi cumpleaños.

Romani: Jeje… (Agacha la cabeza tímidamente y aún estando así le dice a Brett:) ¿Qué te parecen las ropas que estoy llevando?

Brett: Romani… (Al decir esto, la muchacha levanta la mirada hacia Brett) ¡Te quedan geniales! Te ves muy hermosa.

Romani: Gracias, Brett. (Rié)

  • Cuando Romani terminó de reír, se sintió un profundo silencio entre él y ella, algo que los hizo incomodar un poco.

Romani: … ¿Y bien?

Brett: Emm… ¿Qué tal si salimos a dar una vuelta?

Romani: ¡Claro!

  • Los dos jóvenes salen de la casa para dar una vuelta por el rancho tomando la atención del anti-héroe y de la abuela de Romani, principalmente. Mientras caminaban…

Romani: Creo que este día será algo largo, ¿no crees?

Brett: Si lo dices por la fiesta, estoy contigo.

Romani: Jajaja, sí. (Sigue riendo)

  • Al dar una vuelta casi completa del rancho, llegaron a una vieja caja, el cual, daba muchos recuerdos a los jóvenes. Los dos se acercan a la caja, se sientan y hablan.

Romani: Este lugar es donde empezó todo…

Brett: Sí… (Mira la caja) Esta caja… ¿Tanto tiempo ha pasado sin que lo rompan?

Romani: (Mirando el paisaje) Sí. Creo que la gente de aquí saben que es importante para nosotros, jeje.

Brett: Jaja, debe ser…

  • Vuelve a caer un profundo silencio. Brett quita la mirada a la caja para mirar a su amiga, mientras que esta hace lo mismo con el paisaje.

Brett: Creciste y cambiaste mucho desde la primera vez que hablamos.

Romani: Lo mismo digo de ti. (Sonríe)

Brett: Jeje…

  • El silencio los rodea a cada momento…

Brett: (Interrumpe el silencio) ¿Aún no conoces la Ciudad Reloj?

Romani: No, y no me interesa conocerlo, hehe.

Brett: ¿Por qué?

Romani: No sé… No me llama la atención, simple.

Brett: Ah… ¿Y no te gustaría conocer algo nuevo?

Romani: (Pensativa) Mmm… La verdad no sé. Si intentas hablarme de conocer a un chico, ese no es mi caso, jaja.

Brett: Haha, no, me refería a solo conocer algo nuevo de nuestras tierras.

Romani: Bien, te puedo decir que no estaría mal, jeje.

Brett: Vale… ¿Por qué sacaste el tema de conocer a un chico?

Romani: (Da una nerviosa mirada a Brett) No… Por nada, hehe… Solo te decía.

Brett: ¿Segura?

Romani: Sí, Brett… Recuerda que tú siempre serás el chico más importante de mi vida, pase lo que pase. No te cambiaría por nada ni por nadie.

Brett: (Se sonroja un poco) Jeje, qué lindas palabras… Pero, ¿cambiar? Eso se escuchó algo… Raro, por así decirlo.

Romani: (Se sonroja más que Brett y se pone nerviosa) Ah bueno, este… Es que por eso, tú eres lo más importante de mí… (Sonríe nerviosamente a Brett)

Brett: (Se acerca a Romani lo bastante) Romani… Tú también lo eres para mí.

Romani: (Mira a Brett fijamente a los ojos) ¿En serio? ¿Y tu abuelo?

Brett: Mmm… Se podría decir que están algo iguales, pero creo que tú lo eres más. (Sonríe mirándola a los ojos)

Romani: Ay, ¡qué tierno!

  • Al decir esto, Romani se lanza hacia Brett dándole un muy fuerte abrazo. En el abrazo, los dos quedaron muy felices y algo pensativos.

Romani: (Mientras estaban abrazados) Tú y yo estaremos unidos por siempre.

  • Al decir esto, los dos comienzan a dejar el abrazo lentamente hasta que lo dejaron, dejando los rostros muy cercanos entre sí. En algún momento, cada uno comprendía el mensaje de la mirada del otro, haciendo que los dos acerquen sus rostros aún más, llegando a tocarse las narices y luego sentir los cálidos labios del otro.

Brett: (Mientras ocurría tal escena, se escuchó su voz muy baja diciendo:) Te quiero…

  • Luego de esto, Romani le da un beso. Brett lo recibe como si ya hubiera recibido uno anteriormente por parte de la joven. Finalmente, después de un rato, los dos se apartan un poco y Romani dice: “'Yo también”. Los dos se abrazan, ríen, se dan unos cuantos pequeños besos más y vuelven a la casa del rancho. Ya dentro de la casa…

Anti-héroe: (En tono de saber lo que dice) ¿Cómo te fue?

Brett: (Sabiendo a lo que se refiere su abuelo) Perfecto, abue, jeje.

Anti-héroe: Jajaja… Que continúe la fiesta, entonces.

  • Y así, la fiesta continuó hasta muy tarde por la noche. Brett y su abuelo se retiran del rancho muy felices por todo, agradeciendo a cada uno por lo hecho. Todos fueron a despedir a los dos hombres en la entrada del rancho, excepto la Abuela Romani. Se despedían como lo hacen siempre, mientras que Romani se despide del joven con un abrazo.

Romani: (Mientras estaban abrazados) Brett, no quiero que aún sepan lo que pasa entre nosotros, ¿vale?

Brett: Te entiendo.

  • Con estas palabras, los dos apartan el abrazo, y Brett junto a su abuelo desaparecen. Al otro día, mientras almorzaban:

Anti-héroe: Así que al fin besaste a Romani, ¿eh?

Brett: Sí… Fue muy hermoso… En algún momento, pensé que todo el mundo no existía y solo estaba ella y yo solos.

Anti-héroe: Jajajajaja, te entiendo.

Brett: Jeje…

  • Cuando seguían comiendo, tocan la puerta, algo extraño porque nadie esperaba alguna visita. El anti-héroe va a abrir la puerta y se encuentra con un hombre bien vestido.

Hombre: Buenas tardes, señor Brett.

Anti-héroe: Buenas tardes… ¿Cómo sabe mi nombre?

Hombre: No se asuste, señor. Soy Maikol, el guardaespaldas del Rey Damour.

Anti-héroe: Usted… (Cambia el rostro de amable a muy serio) ¿Qué hace aquí? ¿Qué quiere?

Maikol: Solo vengo a dar una pequeña visita… ¿Puedo pasar?

Anti-héroe: Claro...

  • El anti-héroe se aparta de la puerta para dejar entrar a Maikol, este agradece. Se sentaron en unos sofás de la casa y conversaron, mientras que el joven Brett veía lo que sucedía.

Maikol: (Mirando la casa) Creo que hace bien en vivir en un lugar como este.

Anti-héroe: Claro. Esta casa ha pasado de generaciones en generaciones.

Maikol: Mmm… (Mira al anti-héroe) Tengo entendido que aquí vive usted y un joven de más o menos 19 años de edad, ¿no es así?

Anti-héroe: Sí, es verdad, y tiene 18 años, no 19.

Maikol: Oh… Le faltan dos años para ser un adulto Terminiano.

Anti-héroe: Deberían ser a los 18, no 20.

Maikol: Lo siento, pero discuta eso con el Rey Damour. (Saca una sonrisa algo burlativa)

Anti-héroe: (Muy serio) Y bien… ¿Qué tiene que ver mi nieto en esta conversación?

Maikol: Al parecer ese chico trabaja en el Rancho Romani, ¿no?

Anti-héroe: Así es.

Maikol: Vale… Mira, como le falta poco para la edad adulta, yo sacaré a ese joven del rancho y lo enviaré a trabajar a la Ciudad Reloj.

Anti-héroe: ¿A la ciudad? ¿Por qué? Él debe decidir lo que quiere hacer.

Maikol: Lo siento, pero es una orden. Además, todo adulto debe trabajar en la ciudad, a excepción de las cuatro áreas de Termina y el rancho.

Anti-héroe: (Enojándose un poco) Lo siento mucho, Maikol, pero no vivimos en la ciudad.

Maikol: Es precisamente lo que su nieto hará en dos años más. Por otro lado, él no decide lo que debe hacer, el Rey lo decide.

Anti-héroe: Perdón, Maikol, pero él es solo el Rey que dirige la Ciudad Reloj, no Termina por completo, ni siquiera el área de la pradera. El pantano es dirigido por el Rey Deku, las montañas por Darunia V, el océano por el Rey Zora XX, el cañón es una tierra muerta, y la pradera es libre. Las órdenes del Rey no deben ser válidas en este territorio.

  • Maikol queda en silencio por completo mirando con una sonrisa, pero demostrando que por dentro estaría enojado porque perdió la “guerra” con el anti-héroe.

Maikol: Gracias por su atención, Brett. (Se levanta del sofá' y se dirige a la puerta, en donde la abre) Nos veremos otro día. (Sonríe y cierra la puerta)

Anti-héroe: ¿Qué se cree ese tipo?

Brett: (Saliendo del lugar del que estaba y se acerca a su abuelo) ¿Él era Maikol?

Anti-héroe: Sí, y un claro ejemplo de cómo son las personas en la Ciudad Reloj, Brett.

Brett: Entiendo…

Anti-héroe: (Levanta la mirada a su nieto) ¿Ahora entiendes el por qué no quiero que entres a la ciudad? Si entras… Sales de ahí como un moribundo o simplemente, muerto.

Brett: (Queda pensativo por lo ocurrido y las palabras de su abuelo) Sí…

Anti-héroe: Bien, iré a terminar mi almuerzo.

Narrador: Dicho esto, el anti-héroe se levanta del sofá y se dirige al comedor, mientras que Brett se dirige a la ventana de la sala de estar para ver a Maikol caminando hacia la Ciudad Reloj. El joven Brett podría ser llevado obligatoriamente a la ciudad por orden del Rey Damour en un futuro. Mientras tanto, Romani y el joven protagonista, han declarado su amor entre los dos y comenzarán sus vidas aún más juntas que antes. ¿Qué será del joven Brett en el futuro?

La historia continuará...

Véase el siguiente capítulo haciendo click aquí.

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