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Vendetta/Capítulo 35: El Día del Encuentro

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Vendetta/Capítulo 35: El Día del EncuentroEditar

Más sucesos en Términa.Editar

De pronto estaba sentado en una silla de madera común y corriente en medio de un “vacío”. Todo el lugar estaba oscuro, pero dos luces iluminaban a mí y a la persona que estaba en frente. Mi compañera era Glasse, que también estaba sentada en una silla. Mientras yo estaba en pose normal y con la mirada desanimada hacia mi protectora, ella estaba en una pose diferente: sus codos se apoyaban en sus piernas, haciendo que los brazos se queden firmes al estar levantadas, y su cabeza se apoyaba en las manos. Glasse mantenía la mirada hacia mí y no enseñaba ninguna expresión facial, sólo estaba “neutra”.

- ¿No vas a decir nada? – preguntó ella después de mucho silencio.
- ¿Qué quieres que te diga? ¿”Hola, tanto tiempo Glasse, te echaba de menos y me alegro de verte” o algo así?
- No necesariamente, aunque me alegraría si me dijeras eso alguna vez – responde enseñando una sonrisa, pero la quita inmediatamente -. Me refería a si estás bien después de lo que pasó en Términa.
- ¿Me ves bien?
- No. ¿Quieres que te consuele, te haga cariño o algo parecido para que te relajes?
- Eso no va a revivir a Prímula – contesté con tono seco -. Y hablando de resurrección, ¿por qué no pudiste hacer algo para curarla o revivirla?
- Porque yo sólo soy un ánima, así que si utilizo mucho de mi poder me iré desvaneciendo. Las heridas de ella eran mortales y necesitaría mucho de mi poder.
- ¡Eso es una excusa! – exclamé levantándome bruscamente de la silla, aunque Glasse ni siquiera se asombró a mi actitud y sólo me miraba a la cara.
- ¿Excusa? ¿Por qué?
- ¡Pudiste salvar a Eileen que recibió un disparo y ahora no puedes a alguien que recibió unos simples cortes y dos miserables mordidas!
- Son dos cosas distintas – contestó, levantándose también de la silla y enfrentándome, aunque no enojada y teniendo siempre su actitud pacífica -. Tu prima podría ser curada con la tecnología del mundo humano. En cambio, tu amiga iba a sufrir la momificación.
- ¿¡Y eso qué!? Ambas tenían heridas de muerte – exclamaba muy molesto, gritándola cerca de su cara para parecer que la enfrentaba seriamente.
- Pero la momificación se hará aunque la persona esté viva o muerta.
- ¿Y? ¿Ahora me vendrás a decir que no puedes curar eso? – pregunté incrédulo.
- No soy una diosa, Brett – respondió cambiando su expresión a una más seria.
- ¡Bah! Pensé que valías más… ¡Pero sólo eres un estúpido fantasma que me habla cuando quiere y me ayuda cuando quiere, no cuan…! – fui interrumpido por una bofetada de ella.
- No me vengas a decir eso cuando te ayudé dándote poder, salvando tu vida y también la de Eileen. Sin mí no hubieras llegado hasta dónde estás. Ya estarías muerto de hace rato…
- Mejor muerto que vivir en toda esta basura… - murmuré desviando la mirada.
- No digas estupideces como esas… me hace mal.

“¿Y a mí qué me importa si te hace mal o bien? A ti te dio lo mismo haber dejado botada a Prímula mientras yo lloraba desconsoladamente…”. Iba a decir eso, pero conté hasta tres antes de escupir tales palabras. Podría herir aún más a Glasse y acabaríamos peleando seriamente. A pesar de haber tenido esta discusión, igualmente no quiero perderla… Pero toda la discusión me causó más rabia. Ella no pudo ayudar a Prímula. Pero claro, yo también debí hacer algo en vez de haberme quedado mirando con semejante cara de felicidad al verla en Ikana. No podía depender solamente de Glasse.

Enojado por todo lo que pasaba, además de que Glasse me dijo toda la verdad y yo no quería reconocerlo, las llamas de mi parte izquierda del cuerpo se encendieron; en mi lado derecho apareció agua, aunque sin mojar la ropa. Tras esto, liberé mi rabia lanzando un fuerte ataque desde ambas manos a cualquier parte, evitando golpear a Glasse. Con esto me sentí un poco más aliviado y así no golpearía a mi protectora o una silla del lugar para descargarme. Mientras hice aquello, mi protectora sólo permaneció mirándome.

Todo el lugar quedó en silencio. Avergonzado de ver la cara de Glasse por lo sucedido anteriormente, di media vuelta y caminé al “vacío” en dirección donde estaba mi silla. Quedé un poco más atrás de dicho objeto. Me detuve, me senté en el suelo y quedé cabizbajo, sin pensar en nada. Sólo quería olvidar lo que pasó recién y también la tragedia de Ikana. No quería llorar otra vez, mucho menos delante de Glasse. Me avergonzaría a más no poder.

A pesar de todo, sin embargo, cuando los recuerdos volvieron a mi mente y por ello empecé a lamentarme por toda la mierda que pasó, un calor extra se sintió en mi espalda y recorrió por todo mi cuerpo. Unos brazos y manos suaves y cálidas se extendieron por todo mi cuello, rodeándolo completamente hasta mi pecho. Algo de peso extra sentía también. La cabeza de ella se apoyó con la mía. Ese suceso me sorprendió por parte de Glasse. Durante un silencio creado con posterioridad, yo sólo podía escuchar su respiración, pero luego mi protectora comenzó a hablar.

- Brett… mi querido Brett… - empezó con su famosa frase - Yo sé cómo te sientes y duele, duele mucho. Pero hay que salir adelante. No me gusta verte en este estado… Si quieres llorar, hazlo. Si quieres desahogarte, hazlo, te estaré escuchando. Si necesitas apoyo, estaré contigo siempre cuando me llames. No tengamos más discusiones absurdas. Así como tú no quieres perderme, yo tampoco quiero perderte. Cuidemos nuestra promesa… por favor – terminó con su voz casi quebrándose.
- Glasse, yo… - dije agarrando uno de sus brazos y quedé en blanco, así que agaché la cabeza y me preparé para decir las palabras que tenía guardadas – Yo no pude hace nada para salvarla… Hice lo que pude después de matar a esos bichos de mierda… Pero el vendedor es un maldito egoísta. Cuidó su trabajo en vez de salvar la vida de una pobre chica… Estúpida gente, se están pareciendo a los del Mundo Cruel… Luego se me cansaron las piernas y no pude continuar… Si tan sólo hubiera escuchado sus mensajes antes de tiempo… si tan sólo hubiera bajado antes del puto mundo de las nubes haciendo caso a mis sueños… si tan sólo tuviera más velocidad y resistencia… si tan sólo… si tan sólo… - acabé balbuceando, debido a que un nudo en la garganta que se había creado mientras hablaba subió a los ojos y comenzaron a salir por cuenta propia.
- Lo siento, Brett – me dijo Glasse, apoyándose más firmemente sobre mí -. Lo siento…

Lamentos, lamentos y más lamentos. Un dolor sentía en el interior de mi pecho mientras recordaba la tragedia del día anterior. Veía su cara, su cara sonriente a pesar de estar a punto de morir… Prímula. Prímula… Las lágrimas recorrían por todo mi rostro hasta caer por la barbilla. Muy pronto los brazos de Glasse se pasan a mojar por culpa de eso. Me aferraba a sus brazos y también a otras partes de su cuerpo. Ella tan sólo permanecía en silencio y me hacía cariño. Después de todo, mi protectora terminó haciendo lo que me preguntó en un principio: cariño y consuelo. Parece que eso era lo único que podía hacer… pero al menos me sentía más relajado. Su compañía me ayudó. Mis lágrimas que caían como cascadas desde los ojos, salían con todos los recuerdos malos en mente. Liberaba y limpiaba un poco todo el dolor que tenía en mi interior. Yo lloraba en desahogo y Glasse me acompañaba en silencio. La atmósfera se mantuvo así todo ese rato…

De pronto abro los ojos y me doy cuenta de que todo era un sueño. A pesar de ello tenía los ojos mojados, claro indicio de que lo que sucedía en el sueño se reflejó en la realidad. Pero el rostro no estaba empapado con lágrimas, sólo alrededor de los ojos. Por otro lado, me di cuenta que no desperté en campo abierto como debía ser. Tampoco estaba el cuerpo, moribundo de Prímula a mi lado. No, yo estaba acostado misteriosamente en una cama; para ser más específico, en la parte baja de una litera. Al levantar mi torso sin mirar alrededor debido a que me sorprendí por el cambio de lugar, escucho la voz de Eileen. Ella estaba sentada leyendo una revista en la litera que estaba a la derecha/frente a la mía.

- ¡Brett!
- ¿Eh? ¿Eileen? – sobresalté al escucharla, volteándome a verla.
- Ay, ¡me alegro de que estés bien! – exclamó, dejando la revista a un lado y acercándose para darme un abrazo.
- ¿Dónde estoy? – pegunté algo somnoliento.
- Estás en la posada de la Ciudad Reloj. Xavi y yo te encontramos en el suelo en la pradera y nos asustamos en un principio. Pensamos que te había pasado algo y te trajimos acá… Estaba tan preocupada por ti – me dijo dejando el abrazo, pero yo no respondo y sólo miro alrededor; tras un hondo bostezo de Eileen, ella se percata de mi extraña actitud -. ¿Pasa algo?
- Prímula…
- ¿Qué? – preguntó sin saber lo que dije.
- Prímula. ¿Dónde está ella? – preguntaba sobresaltado porque no la veía en ninguna parte.
- ¿Quién es Prímula, Brett?

Eileen no entendía nada del porqué preguntaba por una persona que ella no conocía. Pero… si Xavi y mi prima me encontraron en la pradera, de seguro habrían visto el cuerpo de Prímula junto a mí. Conociendo a Eileen seguramente su última pregunta sería algo como: “¿Prímula es la chica que estaba tendida contigo?”, pero no. Significaba que ella no vio a mi amiga en el suelo... Asustado me levanto torpemente, sorprendiendo a mi prima. Por esto comenzó a exclamar repetidamente “Espera”, mientras yo me dirigía a la puerta. Pretendía ignorarla; estaba preocupado por el paradero de Prímula. No obstante, antes de que pudiera abrir la puerta, Xavi aparece desde allí.

- Oh, Brett, ya despertaste – me dijo con alegría, pero yo sólo lo quedé mirando y luego pretendí seguir mi camino sin responder, sin embargo, éste me detiene -. Eh, Brett, ¿adónde vas tan apurado?
- ¿Dónde está Prímula?
- ¿Quién? – preguntó con la misma reacción de Eileen, pero antes de que le pudiera responder, Xavi logra procesar sus recuerdos – ¿La zora guapa que vive en el camino a las montañas?
- ¡No! Una Hylian, un poco menor que yo. Tiene pelo gris y… - fui interrumpido.
- ¡Ah, sí! Ya sabes cómo es mi memoria a veces… - dijo riéndose a sí mismo - Es la chica de Ikana, ¿no?
- Sí, ella. ¿La has visto? – decía desesperado.
- No, Brett. Ni rastro de ella – respondió encogiéndose de hombros.
- ¿Cómo que ninguno de los dos la ha visto? Si ella debería haber estado tendida conmigo en la pradera cuando ustedes me fueron a buscar – dije con tono de desesperación; mis palabras causaron que Eileen y Xavi se cruzaran miradas sin entender.
- No había nadie contigo, Brett – replicó mi prima y de inmediato da un bostezo.
- Estabas tú solo tendido en medio de toda la pradera – acompañó Xavi -. Si ella hubiera estado contigo la traeríamos con nosotros también.

Eso no es posible… Está totalmente fuera de la lógica que Prímula no estuviera allí conmigo. Sabía que ella iba a terminar momificada y así podría levantarse para caminar como una muerta viviente, pero si fuera así me hubiera comido vivo. Pero no. Xavi y Eileen me encontraron sano y salvo, sin ninguna mordida o rasguño, y Prímula no estaba allí. Entonces… ¿Cómo diablos se pudo levantar e irse sin atacarme? Es muy difícil que Prímula tuviera conciencia estando en forma de Gibdo para no morderme… Mierda, pensar sólo eso ya me hace mal por recordar lo de ayer.

Rápidamente salgo de la habitación en donde estaba después de oír las respuestas de Eileen y Xavi. Ahora nuevamente iría en busca de Prímula, pero esta vez teniendo conciencia de que no estaba viva… Sería un tremendo milagro si ella continuara con vida. Corrí por toda la posada y salí por la puerta del primer piso, robando las miradas de todas las personas que estaban allí por mi extraña actitud. Lo único que se me ocurrió fue salir a la pradera desde la puerta este, la que estaba más cerca. Como el guardia de la puerta ya me vio el día anterior, entonces no era necesario enseñarle otra vez mis armas. De hecho mi equipo entero lo dejé en la habitación de la posada.

Nada más salir a la pradera veo nubes oscuras provenientes de Ikana. También había otro detalle aún peor: unos cuantos monstruos de la región estaban en la pradera. “Maldición, si hay bichos aquí, en Ikana estará peor… Parece que todavía no se termina mi predicción de mis sueños por la presencia de estas nubes. Y espera, ¿Linik estará en el cañón todavía? Dudo que esté permaneciendo con vida toda la madrugada. Pero a diferencia de la gente que conocía, él está armado y se puede proteger de los ataques enemigos. Debo ir a verificar, no queda otra. No quiero que más vidas se vayan por mi culpa”, me dije.

Al intentar picar para correr hacia Ikana, un fuerte temblor se siente por los alrededores. Fue tan fuerte que pareció terremoto. Me desequilibré y caí cerca de la puerta este. Los enemigos estaban esparcidos, así que no se veía peligro. La gran cantidad de estos bichos eran Bubbles, Bombchus reales y monstruos aéreos, como Keeses o Guays. No había grandes números de monstruos terrestres, sólo unos tres o cuatro Stalfos. Cuando el fuerte temblor desapareció, Xavi y Eileen llegaron hasta donde estaba yo. Ambos me ayudan a levantarme y comienzan a regañarme.

- ¿Qué estás pretendiendo hacer? – me pregunta Xavi.
- ¡Quiero saber dónde está Prímula!
- ¡No seas tonto! – me exclama Eileen - ¿No te das cuenta la cantidad de monstruos que vienen desde allá? Y mira, ¡no llevas ningún arma! ¿Acaso te quieres morir?
- Mejor muer… - me interrumpí, recordando la frase que le dije a Glasse en el sueño reciente.
- ¿Qué?
- No, nada… Xavi, tú puedes percibir muy bien las auras, ¿cierto?
- Sí. Supongo – responde agregando algo inútil al final como lo hace siempre para no verse tan “destacado” con sus habilidades.
- Quiero que percibas el interior de Ikana. Necesito que confirmes vidas ahí y si las hay, pido que vayamos a buscar a esas personas.
- ¿¡Qué!? ¿No estarás hablando en serio…? – preguntó sobresaltada Eileen, pero Xavi le hace una seña para que se tranquilice.
- Tu amiga que estás buscando vive ahí, ¿cierto?

Tras esa pregunta de Xavi yo afirmé moviendo la cabeza. A continuación, mi protector mira atentamente a la zona de Ikana desde el lugar en donde estábamos y se concentra. Por sus expresiones faciales me daba cuenta de que solamente no percibía nada en un principio. Sin embargo, después de unos pocos segundos Xavi dice: “Puedo sentir uno, pero creo que no es el de una chica y tampoco la de un Hylian común y corriente. Es muy fuerte su aura. Y es extraño, pero creo haber sentido esta aura con anterioridad”. Por esa descripción deduje que sería la de Linik, así que les dije que posiblemente era de él y además les di una pequeña biografía para que sepan quién era el famoso héroe de Términa. Ahora recuerdo algo: si Eileen y Xavi llegan a conocerlo, se darán cuenta de que es Raúl en el mundo cruel… ¡Pero ya qué! Lo más importante es su vida.

Luego le pregunté a Xavi si el aura percibida se estaba desvaneciendo o no y él da una respuesta positiva. Así que estaba vivo, a pesar de todo… Después mi protector me dijo si estaba bien con sólo eso, pero le dije que continuara buscando un poco más. Entonces vuelve a hacer lo de antes… Percibía, percibía y percibía. Casi un minuto de percepción tardó Xavi para que vuelva a notar algo y dice: “Siento otras presencias más y están muy distantes”. Me quedé pensando un poco en quienes podrían ser, pero luego Xavi continúa: “No lo sé muy bien, pero tres de ellas son Hylianos y otro es… diferente”. Le pregunté si podía saber si alguno de ellos era una chica y responde: “No puedo. Las auras están muy lejanas y no puedo saber con certeza si son de un chico o chica. Debería acercarme un poco más y así…”.

Por alguna razón Xavi se interrumpió así mismo de manera muy brusca, sorprendiendo a Eileen y a mí. Le pregunté qué sintió o qué pasó. Las pupilas de Xavi por un momento se dilataron y había quedado boquiabierto, pero esa expresión no tardó para que él vuelva en sí. Ahora Xavi se pone totalmente serio y a la vez preocupado. “Imposible…”, murmuró. Eileen preocupada le pregunta qué pasó y yo hago lo mismo, entonces Xavi responde: “Pude sentir el aura de Cradd ahí”. La misma expresión que tuvo él recién se formó en mí, pero mi prima no sabía quién era. Por ello, mi amigo tuvo que explicarle en pocas palabras la existencia de ese tipo. El rostro de Eileen cambiaba a medida que escuchaba la corta historia. La última frase de Xavi fue: “Es imposible que esté vivo. Lo vi morir frente a mí, con mis propios ojos. Yo fui quien lo mató años atrás”.

¿Cómo? ¿Xavi “mató” a Cradd en el pasado? ¿Significa que él me mintió? En la historia que me contó hace un tiempo, antes de que obtuviera el Elemento del Agua, Xavi no me dijo esa parte. Tan sólo dijo que él se fue a un descanso para esperar al siguiente antihéroe y Cradd había desaparecido sin rastro. Nunca contó que tuvieron un enfrentamiento y mucho menos que lo llegó a “matar”. Hasta ahora sólo pensaba que ambos se distanciaron, que Cradd se fue con Drott, luego ambos malandrines terminaron enjaulados en las celdas del subterráneo del Castillo de Hyrule y ya. Esa era la historia que creía yo… ¿Por qué no me lo quiso decir? Así pudiera haber estado más tranquilo durante mi viaje, sin preocuparme de ese tipo. Así pudiera haber ganado algo más confianza y aprendería todos los movimientos anteriores con más facilidad. De hecho, viajaría sin estar preocupándome tanto de que un protector me esté cuidando siempre.

Sin decir una palabra decidí retirarme del lugar y regresar a la posada. Xavi y Eileen me llamaban para que vuelva con ellos, pero yo sólo respondía que iba a la posada y que me daba lo mismo si alguien iba a Ikana o no. Después ignoré cualquier palabra que decían mis dos compañeros de viaje. ¿Con qué razón Xavi nunca me dijo que tuvo un enfrentamiento con él y que incluso le llegó a ganar? Yo sabía desde antes que Cradd estaba vivo, pero creía que esta razón era debido a que él se fue con Drott después de traicionar a mi amigo. Pero no, nunca fue así. Me molesta la gente que no me cuenta la verdad. Esa naturaleza humana que tanto odio; una de las razones del porqué creaba el muro en el mundo cruel.

Sin darme cuenta ya estaba frente a la puerta de la habitación de huéspedes. La abro y me dirijo a la misma litera en donde desperté; me recuesto en la cama de abajo. Estando allí olvido lo que ocurrió recién e inicio con los típicos pensamientos míos cuando intento relajarme. Pensamientos tan negativos que abren heridas cicatrizadas o que todavía no terminan de cicatrizarse, como la muerte de Prímula… aunque ahora no pensaba mucho en muerte. Sin embargo, yo la vi morir con mis propios ojos. Su respiración ya no se sentía, los latidos de su corazón se detuvieron y además, como había dicho Glasse en mi sueño, aún si estuviera viva se convertiría en Gibdo. ¡Es imposible que desaparezca así como así! En ese caso… ¿Alguien la tomó? ¿Alguien se la llevó? Todos en Ikana murieron, a excepción de Linik, el grupito que encontró Xavi y supuestamente Cradd. Todos estaban en el este, así que sería imposible que llegasen a la pradera fácilmente. Entonces, ¿quién diablos se llevó a Prímula? Maldición, espero que no sea alguien de la ciudad, porque si esa persona termina siendo mordida por ella, luego esa persona morderá a otra, luego a otra y así sucesivamente.

Creo que pensar en eso me hacía preocuparme en vez de lamentarme. Después de todo, terminaría siendo culpa mía si una catástrofe como la que pensaba al final en el párrafo anterior llegara a ocurrir. En realidad la culpa ya vendría siendo la desaparición actual de ella. Estando yo al lado de Prímula igual me la terminan arrebatando… Imperdonable. Cómo una chica puede enamorarse de alguien tan inútil como yo. Espera, no… no debo pensar en que ella me amaba, me hace recordar al día anterior. No debo hacerlo… Sólo debo pensar en que ahora su cuerpo está desaparecido. Si pienso en lo ocurrido el día de ayer, seguramente no podré quitarme más esos recuerdos y me iría de Términa con ese decaimiento.

Después decidí pensar en lo que estaría ocurriendo en Ikana, pero la puerta de la habitación me interrumpe más la voz de Eileen. Ella me hace la típica pregunta: “¿Estás bien?”, aunque ahora lo hizo con tono somnoliento; venía bostezando de nuevo. Yo no podía responderle que estaba bien a la pregunta. Tampoco quise decirle “más o menos”, porque ella en vez de eso escucharía “MAL, ME SIENTO DE LO PEOR”; un lío con las mujeres. Y francamente no me sentía tan mal como el día de ayer, a pesar de haber perdido a Prímula. Creo que ya había llorado lo suficiente. Glasse realmente me ayudó; lo hizo de nuevo mi protectora. No puedo ganarle a ella. Volviendo al tema, le respondí a Eileen:

- No puedo decirte que estoy bien, mucho menos decirte que estoy mal, no es para tanto. Tampoco estoy “más o menos”, ¿entiendes?
- Con un “regular” me bastaba – respondió, pero las veces que le respondo con eso se lo toma como si yo estuviera mal y me repite a cada rato “¿qué te pasa?”.
- Como digas…
- Brett, ¿por qué te fuiste así como así? También terminaste ignorándonos – me dijo en tono preocupada, sentándose en la orilla de la cama donde estaba yo.
- No me gusta que me mientan, mucho menos si es una persona cercana y a que le tengo confianza.
- ¿Por qué? ¿Xavi te mintió?
- Es que nunca me contó que él se enfrentó a Cradd y lo mató, en vez de eso me contó otra cosa que no tenía nada que ver. La verdad yo ya sabía que Cradd estaba vivo, pero las razones de eso lo creía obvio por esa mentira que Xavi me contó – le decía mientras Eileen daba un largo bostezo; ya había perdido la cuenta de cuántas llevaba…
- Oye, Xavi fue al Cañón Ikana para buscar a las personas que sintió su aura – cambió el tema mi prima -. Dijo que volverá pronto.

Conociendo la destreza y habilidad de mi protector seguramente saldrá sano y salvo de ahí. El único problema sería traer a las personas vivas consigo, atravesando el mar de monstruos que estaría allí. Pero bueno, él se las arreglará. Siempre tiene un plan para zafar de todo eso. Por el silencio que se creó después de que Eileen cambió de tema, ella comenzó a sentirse un poco incómoda y luego rompió el hielo preguntando quién era Prímula. Al escuchar ese nombre se me vinieron varios recuerdos de lo sucedido ayer. Cerré los ojos e intenté pensar en cosas positivas, por ejemplo, cuando lo pasamos bien en el mundo cruel con ella. Algo de nostalgia se me vino a la mente por culpa de eso, pero Eileen irrumpe llamándome de nuevo, extrañada por la reacción que tuve. Es entonces cuando di un profundo suspiro y comencé a contar toda la historia de cómo la conocí, los ratos que pasé con ella, etc.

La historia la terminé contando el trágico suceso del día anterior. Tenía un maldito nudo en la garganta y por ello me dificultó hablar un poco en el final. Eileen había escuchado todo con atención y de vez en cuando comentaba. También bostezaba una y otra vez. Sus emociones cambiaban con cada trozo de historia que contaba: seriedad, risa, sonrisa, ternura, preocupación, estupefacción, etc. Mi prima ahora se dio cuenta el porqué terminé estando en la pradera… Entonces, Eileen de la nada se echa en diagonal sobre mi cuerpo. Su cabeza quedó apoyada en mi pecho al igual que su mano derecha, mientras que la mano izquierda se quedó en mi mejilla derecha. Se parecía a una de las típicas poses de Glasse. Luego recordé la doble personalidad que tenía mi prima: de ella misma y de mi protectora. Parece que justo ahora se había cambiado repentinamente…

Así quedamos por un rato. Al cabo de unos minutos la llamé por su nombre para intentar conversar algo y no estar todo el rato en silencio, sin embargo, ella no respondía debido a que se quedó dormida. “Esto también suele pasar con Glasse, ahora que lo pienso…”, me dije. Aunque pensándolo bien, ahora que me doy cuenta, Eileen y Xavi corrieron casi toda la noche en busca mía. Por eso bostezaba tanto sin parar, no ha dormido… Pobre prima mía, sí que debe estar cansada. La dejé dormir plácidamente sobre mi pecho y tuve cuidado de no moverme tan bruscamente para no despertarla.

Más o menos una hora más tarde, sintiendo varios temblores, escucho abrir la puerta de la habitación por segunda vez. Antes había ingresado una terminiana que se estaba quedando a dormir en el cuarto. Estuvo en su cama por unos minutos y luego se fue de nuevo. Retomando el tema, la puerta ahora había sido abierta por Xavi y Linik. Este último estaba con sus ropas muy desteñidas y manchadas con sangre oscura, su espada estaba completamente manchada del mismo líquido y necesitaba un buen baño… Encima yo tenía un desarrollo del olfato superior a todos. Maldito olor desagradable.

Xavi se acerca a la litera donde estaba yo y Eileen y me enseña a Linik. Yo le dije que lo conocía y me alegraba saber que aún estaba vivo. Al dar una breve conversación con el héroe de Términa por la extraña situación de que Eileen estaba en este mundo, le recomendé que se vaya a cambiar de ropas y se dé un baño. Linik se incomoda por el detalle, se disculpa y avergonzado sale de la habitación corriendo. Al menos descubrí un pequeño punto débil de él: detesta completamente estar hediondo. Bueno, eso es algo que todos odian, o al menos eso creo… No faltan las personas que se bañarían apenas una vez a la semana. Dios… Luego Xavi se queda en la habitación y a pesar de lo ocurrido recién, no costó nada volver a entablar una conversación normal.

- ¿Qué te dio por venirte sin decir nada allá abajo? – me preguntó, sentándose en la cama de en frente.
- Ah, bueno… - quedé pensativo y decidí no hablar sobre el cambio de la historia – Es que me atemorizó un poco saber que Cradd estaba vivo.
- No debes tenerle miedo, estoy yo para detenerlo. A mí nunca me ha podido derrotar – me dijo sonriendo para que yo piense más en positivo.
- Parece que sí – comenté con una falsa sonrisa -. Oye, ¿no crees que deberíamos hacer algo? ¿Qué pasa si está haciendo algo malo en Ikana?
- De hecho pensaba en ir a buscarlo. Además, una de las cuatro auras que pude sentir aparte de Linik y Cradd, era de una chica. Todos estaban en la cima de la Torre de Piedra.
- ¿Significa que Prímula estaría viva, pero en manos de Cradd? – pregunte ilusionado y a la vez preocupado.
- Sí, pero no te confirmo que sea Prímula. Si te soy sincero, las otras cuatro auras no eran muy puras, tenían cierta oscuridad en su interior – me decía pensativo -. Y me extraña mucho un aura que sentí entre los cinco…
- ¿Cuál?
- Todos eran de Hylianos, incluido el de Cradd, pero había uno que era muy diferente, que no coincide con el aura de un Hylian. Lo que más me preocupa es que es tan fuerte y oscura como la de Drott, pero a la vez muy diferente. Así que era imposible que fuera él.
- ¿Pero qué pasa si era él y estaba acompañando a Cradd? Lógico, es su maestro.
- No, Brett, no son los mismos. Yo recuerdo muy bien el aura de Drott y éste no era el mismo – respondió con seguridad.

Con esa respuesta de Xavi, en la habitación se creó un profundo silencio que duró por unos segundos. Aunque fuera tan corto, los segundos parecieron eternos mientras nadie decía nada. Decidí pensar en algo, pero luego mi protector rompe el silencio: “Iré a Ikana con Linik para detener a Cradd cuando él regrese de su baño. ¿Vienes con nosotros? Así también tendrás oportunidad de encontrar a tu amiga”. Mi respuesta fue obvia, así que sólo nos quedó esperar a que Linik terminara de bañarse. Ahora tocaría ir a buscar a Prímula nuevamente, sólo que en esta ocasión podría hallarla sin vida. Eso lo tenía en cuenta. Lo que no sabía Xavi era que ella posiblemente esté convertida en Gibdo, ya que no le he contado la historia.

Luego volvimos a tener las conversaciones que teníamos siempre, comenzando con la posición en la que estaba Eileen. Ella dormía profundamente y no daba señales de querer despertarse. Confirmando con mis pensamientos de hace un rato, Xavi y mi prima corrieron por todo el camino hacia Términa. Claro que hacían paradas de vez en cuando para que descanse Eileen, pero aún así era agotador. Encima no pudo ni dormir por preocupación después de que me encontraron. Pobrecita…

En medio de otra conversación regresa Linik a la habitación. Llegó vistiendo las mismas ropas de siempre. Xavi y yo quedamos extrañados por este detalle, puesto a que las otras ropas estaban rasgadas y sucias. Era imposible que se cociera tan rápido o incluso que se lavara y secara en menos de veinte minutos. Él saludó con total normalidad y muy activo: “Hola de nuevo”; nosotros respondimos. Al notar que nosotros habíamos quedado sin explicación alguna por sus ropas, Linik nos explica: “Oh, bueno, ésta es una de reemplazo. Tengo varias en mi armario. Las originales están siendo lavadas y luego la coserán”. Ahí está, un secreto del héroe de Términa: tiene varias copias de su traje.

- Uff, por suerte Chavo me fue a buscar o me podrían haber comido vivo – cambió el tema Linik indicando a Xavi.
- Mi nombre es Xavi y se pronuncia como “Sh” – corrigió éste.
- Ah, cierto, Xavi era – pausa -. Todavía no puedo creer que Eileen esté en Términa. Esa historia parece muy fantástica, Brett.
- Más fantástico es que haya portales para nosotros y podamos trasladarnos por diferentes mundos… - susurré mirando hacia un lado, aunque Xavi alcanzó a escuchar y rió.
- ¿Qué cosa? – preguntó Linik sin escuchar bien lo que dije.
- No, nada. Me alegro que estés a salvo después de haber quedado toda una noche en ese lugar, Linik.
- Me las arreglé para seguir con vida. No fue tan fácil – suspiro -. A propósito, ¿cómo está la chica que sacaste de Ikana? ¿Está bien? – preguntó, llamando la atención a Xavi.
- Ah, Prímula… – respondí en tono bajo, quitando la mirada a todos – Bueno, la saqué de ese lugar, pero luego la perdí de vista. Ahora nosotros vamos a ir al cañón para detener a Cradd, ¿cierto? Entonces yo aprovecharé de buscarla de nuevo.
- Entiendo. No seas tan distraído – dijo riendo.
- Lo tendré en cuenta – contesté con una sonrisa falsa.
- Y bien, ¿vamos? – se anima Xavi, levantándose de la litera.
- ¿Eileen se va a quedar sola? – preguntó Linik con tono de preocupación.
- Va a estar bien. Si lo estuve yo, ella también. Además no despierta fácilmente, debe sacar su sueño – respondí mientras me levantaba de la litera sin tener cuidado, demostrando que mi prima estaba profundamente dormida al no despertarse.

El primero en salir de la habitación fue Linik. Xavi se quedó esperándome, ya que me quedé escribiendo una carta improvisada con lo que pude encontrar en la habitación a Eileen diciendo “Xavi y yo vamos a resolver algo con un compañero en Ikana. Estaremos de vuelta a la hora del almuerzo y no te preocupes por nosotros. Estaremos bien”. Esta carta se la dejé en uno de los lados de la cama donde ella estaba durmiendo, para que así cuando despierte pueda leerlo inmediatamente.

Después bajé al primer piso, fui al baño a prepararme y luego salí con los otros dos de la posada. Un nuevo viaje a Ikana había comenzado. Estando todavía en la plaza del este de la Ciudad Reloj, Linik dijo en tono de broma y con lamento: “Recién me bañé y ahora entraré en batalla de nuevo…”, provocando la risa de Xavi. Yo escuché esa broma sin tomarle tanta atención, puesto que iba pensando en cómo sería enfrentarse a Cradd. Mi protector dijo que él estará allí para detenerlo, ¿pero qué pasa si él está en otro lugar y yo me encuentre con él? De seguro me derrotará con facilidad… Ahora bien, ¿Cradd será igual de poderoso que Drott o tendrá el simple poder de un jefe que ya me he enfrentado, aunque inteligente y táctico? No sé yo, pero creo que en ambos casos estaría en un aprieto… Espero no encontrármelo a solas.

Cuando estábamos dando los primeros pasos por el camino al Cañón Ikana, Xavi dijo que Cradd ya no estaba en la Torre de Piedra, puesto que podía sentir el aura de forma parecida a como sentía la de Linik anteriormente. Agregó que, sin embargo, no siente las auras de los otros cuatro personajes. ¿Acaso Cradd quedó solo? Qué raro. Deberíamos tener mucha suerte para que llegara a suceder eso. Encontraríamos a nuestro objetivo sin compañía alguna, aunque los monstruos de los alrededores molestarían. Es más, mientras íbamos en camino teníamos que eliminar algunos. Cabe mencionar que los tres accedimos con total facilidad a la zona alta del camino con la ayuda de los ganchos que cada uno tenía.

Después finalmente llegamos al Cañón Ikana. Las nubes oscuras continuaban dejando la tonalidad triste y oscura en la zona. Veía monstruos terrestres caer desde la parte del cañón hacia el río que separaba el valle con la parte baja. El césped seguía muerto, ahora más que tenía manchas rojas de sangre debido a los monstruos que pasaban por allí. Como había plagas de bichos, no hubo otra opción que acabarlos con todos para seguir avanzando con libertad. ReDeads, Gibdos, Bubbles, Keeses, hasta Stalfos caían al suelo, manchando todavía más el seco césped. Como era de esperarse, Xavi y Linik fueron los que eliminaron más monstruos.

Después de la tremenda masacre, los tres nos dirigimos a la zona de los árboles para escalar con la ayuda de los ganchos y llegar a lo alto del cañón. Xavi nos avisó que Cradd no se movía de su posición y lo sentía cada vez más cerca. Con escuchar eso empecé a sospechar de los movimientos de nuestro objetivo. ¿Acaso intenta tendernos una trampa con su posición? Él sabrá muy bien que Xavi es capaz de sentir su aura y conocer su localización, ¿así que estará actuando como cebo? ¿Y qué hay de los otros cuatro sujetos, quienes no tenían muy buenas intenciones según mi protector? No hay pistas de ellos. No se sienten cerca, tampoco lejos. Es como si desaparecieron de la nada. ¿Habrán muerto? ¿Se habrán ido? Eso es difícil, Xavi se daría cuenta. ¿Apagaron sus energías en totalidad para hacer creer que no están? Eso es como un suicidio… Pero si sería esta última opción, entonces Cradd definitivamente estará como cebo. Mierda, lo mejor sería es no ir los tres hacia él directamente.

Primero subía Linik, luego yo y por último Xavi. Cuando estábamos arriba del valle, les dije todo lo que estaba pensando mientras subía. Mi protector dice que no había pensado en la última opción y Linik comenta sobre eso que agotar la energía a cero y mantenerse con vida es posible, pero demasiado difícil. Agrega que un descuido por parte de esa persona, indicaría su muerte segura. Eso es lo mismo que pensaba yo. Con mucho entrenamiento se podría llegar a eso. Ahora bien… Yo no conocía bien las habilidades de Cradd, así que hice lo posible para recordar lo que me dijo Dotour hace tiempo. Me di cuenta que cometí un gran error: “Gran desarrollo auditivo […] desarrollar su visión de lejanía”; esas habilidades me las dijo el alcalde de Ciudad Reloj al hablar de Cradd.

¡Mierda! ¡Cradd pudo escuchar toda nuestra conversación reciente! Supongo que se habrá dado cuenta de todo lo que estaríamos planeando y pensará crear una nueva estrategia… Encima podía ver desde lejos. ¿Significa que tal vez desde un principio se dio cuenta que estábamos en Ikana? Maldito error mío, debí haber recordado las características de él antes de haber abierto la boca. Pensaba decir: “Mejor no digan una sola palabra más, sino Cradd nos escuchará… Recordé que podía aumentar su sentido auditivo igual que yo”, pero eso sería peor. Además, ¿cómo a Xavi se le pudo olvidar este detalle? Así me hubiera hecho callar desde un principio. ¡Diablos!

Linik me despierta de los pensamientos avisándome que debíamos despejar la zona. Ya despabilado me despejo de todo y comienzo a atacar. Me iba dando cuenta que mientras matábamos a los monstruos, nos íbamos acercando a una parte un poco más alta del valle, lugar donde se puede ingresar a la cueva de agua de manantial, a la entrada de la torre o tomar una ruta hacia el pozo de los Gibdos. También empecé a sentir poco a poco una fuerte energía que se iba potenciando a medida que avanzábamos. Hasta incluso Xavi gritó en un momento mientras luchábamos: “¿Pueden sentir la energía?”, a lo que todos afirmamos. Entonces mi protector nos aclara la situación: “Esa es la energía de Cradd que lo está haciendo propagar a propósito y viene de la fuente de manantial”.

Espera, ¿propagando su energía a propósito? ¿¡Eso no confirmará todavía más que no está llamando a propósito!? ¡Maldita sea, piensa un poco, Xavi! Me daban ganas de gritar a los cuatro vientos lo que pretendía Cradd, pero si lo decía nuestro enemigo lo escucharía y cambiará de estrategia. Si él es tan táctico, entonces de sobra tendrá algún otro plan si no le resulta el original… Cuando limpiábamos las zonas cercanas a la casa de Prímula, pude ver otra vez el cuerpo despezado de la anciana, la cual intentaba moverse por sí mismo. Pero claro, estaba tan despezada que ni siquiera podía desplazarse. En lo que terminó la pobre señora… De pronto me vienen recuerdos del maldito día anterior, pero rápidamente se me quitan cuando escucho el ruido de un Guay acercándose a mí.

Después de haber limpiado lo suficiente y así poder subir con un poco más de libertad, Xavi dice gritando: “No será buena idea ir todos adentro, así que sólo yo iré a la cueva. Ustedes espárzanse por cualquiera zona, pero no se alejen de mí”. ¡Al fin! Pudo leer mi mente… Pero ahora que lo pienso, Cradd lo habrá escuchado. De cualquier manera, creo que planear una idea en estas circunstancias era más o menos imposible. Nuestro enemigo nos escucharía de todas formas. El desarrollo auditivo es algo que realmente molesta cuando lo tiene un enemigo…

Ahora lo peor: Cradd nació con ese desarrollo de audio, por lo que mi aumento auditivo proviene de él, del séptimo antihéroe según la leyenda. Eso sólo indica una cosa: puede llegar a escuchar el triple de lejanía que yo. Así como el “Cuarto de Todos” con el olfato y el “Tercero de Todos” con la velocidad, para dar ejemplos, ellos eran los originales en tener tales poderes como algo natural. Mientras que yo, al ser el “Último de Todos” según la leyenda, obtendría una porción de los poderes de cada antihéroe. Es por eso que tengo esos aumentos de algunos sentidos, la velocidad y entre otras habilidades.

Volviendo al Cañón Ikana, Xavi tomó la ruta directa hacia la cueva del manantial. Yo lo seguí un poco y me detuve a unos metros de la entrada. En tanto, Linik se dirigió hacia el otro lado, lugar donde lleva a la entrada de la Torre de Piedra, aunque se mantuvo más cercano a la cueva. Xavi y Linik fueron los que tuvieron la tarea más dura para acabar con monstruos, ya que yo seguía a mi protector y la zona donde me quedé estaba más limpia que el otro lado. Un detalle es que en la zona baja de Ikana había más Gibdos que en la zona alta. ¿Significa que ya salieron todos del pozo? Si es así sería un alivio… Y ahora que me doy cuenta, no he encontrado rastros de Prímula. Después de todo, era muy difícil que estuviera en estos lugares. Creo que ya era hora de darme por vencido en buscarla por Ikana y concentrarme en Cradd.

Cuando Xavi estaba cerca de entrar a la cueva, éste se despistó por un momento y miró asustado a la zona donde estaba Linik. Como me llamó la atención este detalle, también dirigí la mirada al héroe de Términa. Es entonces cuando observé que mientras él limpiaba tranquilamente el lugar, una cosa como un rayo pasó sobre él y misteriosamente mi compañero desapareció. Xavi y yo gritamos el nombre de Linik asustados y a continuación, mi protector me dice gritando, a la vez que seguía matando enemigos: “Esa luz blanca que vimos era uno de los cuatro que estaban con Cradd y se llevó a Linik al interior del pozo. Su aura apareció de un momento a otro y fue tan rápido que no pude hacer nada más que mirar”. ¿Pero qué diablos? ¿A esa velocidad pasó uno de ellos? Ni siquiera pude alcanzar a verle las ropas… Sólo fue como un rayo, o una luz blanca como dijo Xavi, que pasó de la nada y se llevó a Linik. Ese tipo llega a igualar la velocidad máxima de José/Josex. Con este suceso confirmé que los otros cuatro acompañaban a Cradd. Maldición…

Para rematar la mala racha, cuando Xavi pudo librarse de todos los enemigos y tuvo la oportunidad de entrar a la cueva, de un momento a otro el pedazo de tierra en donde estábamos sube como una montaña, desequilibrándome totalmente a mí y cayéndome a rastras hacia la zona donde estaba la casa de Prímula. Xavi hábilmente logró saltar en el momento preciso y gritando corrió con cuidado hacia mí. Cuando estábamos cerca, mi protector se deja caer sentado y así acercarse más rápido. Luego él estira su brazo para agarrarme y cuando faltaba poco para tener contacto, un gran pilar de roca sube de la nada frente a Xavi, por lo que él termina estrellándose. Debido a esto perdí rastro de mi protector.

Finalmente choqué con los muros de la casa, aunque no sufrí gran daño. Luego veo hacia la dirección donde estaba Xavi y me doy cuenta que él ya se había levantado y ahora se preparaba para bajar nuevamente, sin embargo, un gigantesco tornado de arena aparece desde sus pies, sorprendiéndolo y agarrándolo para llevárselo con rapidez a la zona derecha, lugar donde estaba la entrada al Castillo de Ikana. Mientras veía la escena escuchaba sonidos cercanos de monstruos, que seguramente me rodearían si me veían… Después me doy cuenta que desde la montaña de tierra levantada salió una bella chica. Ella usaba unas ropas extremadamente atrevidas y reía sarcásticamente mirando a la dirección donde supuestamente Xavi estaría siendo arrastrado por el tornado de arena. Se notaba que ella disfrutaba totalmente de la escena.

Luego la chica deja de reír y clava su mirada a mí. Al verme con sus brillosos ojos rojos, incluso más rojos que los míos, ella sonríe y levanta su brazo derecho. Tras esto un pilar de rocas se crea justo debajo de mí y termina dejándome en la altura. Mientras pasaba esto, la montaña de tierra que quedó frente a mí se convirtió en una especie de rampa gigante, la cual me conduciría directo a la cueva de manantial de agua. Con las risadas de la chica que logré escuchar, sentí un empujón desde atrás y sin poder reaccionar aterricé al interior de la cueva.

Sabía lo que me esperaba… Caí de muy mala manera, pero me esforcé para levantarme rápidamente y escapar. No obstante, la entrada se selló completamente con tierra dura. Desesperado comencé a golpear la tierra que tapaba la única salida y gritaba “Ayuda” o “Déjenme salir”, como si quisiera escapar de la muerte que me acechaba… Golpeaba la tierra con todo mi poder. Usaba más el puño derecho con agua que el izquierdo, para ver si la tierra se ablandaba, pero no había caso. Daba patadas también, pero todo era inútil. Luego la voz de la persona que no quería encontrarme cara a cara se escucha con eco por toda la cueva. Era una voz grave, que a la vez parece de alguien que habría gritado como loco minutos antes. Hasta creía que le costaba hablar.

- No hagas el ridículo. Hagas lo que hagas esa tierra no se desarmará – dijo él, a lo que reacciono volteándome asustado.
- Cradd… Tú… - logré decir, pero las otras palabras no salían de la boca.
- Un gusto conocerte, hijo – me saludó con una sonrisa irónica.

En las afueras de la cueva del agua de manantial, Raki mira riendo con sarcasmo cómo Brett entra obligado a dicha cueva. Luego el pilar de roca que había creado misteriosamente se convierte en tierra seca y todo cae al suelo. Mientras paraba de reír, Raki se voltea a ver donde estaba el tornado de arena que había arrastrado a Xavi. La chica sonríe e intenta hacer un nuevo movimiento, sin embargo, se da cuenta que una bola de energía venía saliendo desde el tornado dirigiéndose a ella; Raki logra esquivarlo moviéndose ágilmente a un lado. Sin embargo, al regresar la vista hacia el tornado, se da cuenta de que otras tres bolas de energía venían hacia ella, esparcidas en diferentes direcciones para que no pueda esquivarlas, por lo que no le quedó otra alternativa que correr hacia adelante y saltar a una zona más baja para evitarlas.

Al dar el salto, Raki se da cuenta que varias bolas de energía seguían saliendo desde el tornado, así que continuó corriendo en dirección al tornado. Cuando estaba más o menos cerca del remolino de arena, entre la actual casa abandonada con el castillo de Ikana, la chica tuvo que realizar un gran salto para esquivar una bola más grande que las demás. Al estar en el aire, Raki fue agarrada con fuerza por Xavi, quien logró salir de la cosa que lo mantenía atrapado. Ella intentó zafar golpeándole con algunos ataques realizados desde sus manos, pero su atacante no parecía sufrir ningún daño. Finalmente ambos terminan cayendo en el suelo. Raki terminó quedando bocarriba, mientras Xavi encima de ella.

- O te rindes y me dejas ir por Brett, o te vas despidiendo de tu vida.
- ¿En serio vas a matar a una chica como yo? – le preguntó Raki en tono coqueto, mirando fijamente a los ojos de Xavi.
- No me costará nada – le responde sonriendo con seguridad.
- Auu, qué cruel… – se lamenta Raki, enseñando un rostro inocente – Y yo que quería jugar un rato contigo – termina diciendo coqueta de nuevo sin cambiar la expresión facial, pasando su mano derecha por la pierna de Xavi, su mano izquierda por el brazo derecho del joven, el cual la mantenía agarrada, y movía sus piernas para incomodarlo.
- No voy a caer en tu juego y esto no te lo volveré a repetir: ¿te rindes o no? – insistió Xavi algo nervioso por la situación, después de haber desviado su mirada inconscientemente hacia los pechos de Raki.
- Pero no seas aburrido… Yo sé que igual te gusta – seguía seduciendo ésta con su tono coqueto y de chica caliente a la vez, pero Xavi se percata de que un Stalfos se acercaba a ellos.
- No me dejas otra alternativa – rompe la escena el guerrero.

Nada más decir esto, Xavi carga con energía su brazo derecho, para así crear una bola de energía roja desde la palma de su mano. Sin embargo, Raki ríe y se mezcla con la tierra, dejando sin explicación a Xavi. De inmediato éste percibe el aura de su enemiga a unos metros detrás de él, quien tenía su brazo levantado. Al instante el Hylian le dispara la bola de energía roja de su mano, pero Raki logra bloquearlo con un pequeño pilar que creó a centímetros delante de ella. Justo después ella baja el brazo, causando que una gigantesca roca que flotaba arriba de Xavi empiece a descender. Por instinto el joven mira hacia arriba y se percata de la roca, así que rápidamente rueda a un lado. Por este movimiento él queda muy cerca del Stalfos que lo acechaba, pero antes de que éste pudiera atacar, Xavi se levanta y le da un potente y rápido puñetazo en el cuerpo del monstruo, eliminándolo al instante y sorprendiendo a Raki.

A continuación, la chica comienza a disparar repetidas cuchillas de tierra creadas desde sus manos hacia Xavi. Éste las bloqueaba con facilidad. Como ella no parecía detenerse, el joven decide atacarla juntando su dedo índice y corazón de su mano derecha, lanzando un rápido rayo de luz a Raki, imposible de esquivar para ella. No obstante, al impactar con el cuerpo de la chica, ésta se desvanece convirtiéndose en arena. Xavi se sorprende por esto, pero de inmediato percibe a su enemiga en la parte baja de Ikana. Él pretende ignorarla y se dirige directamente a la cueva de manantial para buscar a Brett, pero entonces la tierra comenzó a ablandarse, igual que anteriormente. El hábil guerrero alarmado intenta dar saltos y alejarse de la zona, pero la tierra se traga sus pies como arena movediza. A continuación, las grandes masas de tierra comienzan a subir y bajar ferozmente por todo el valle. Esto se agregaba con una fuerte tormenta de arena.

Por culpa de todo esto, Xavi y todos los monstruos que restaban en el cañón caen al río de la parte baja de Ikana. El joven intentó rescatarse usando la Zarpa para intentar engancharse en un tronco, pero la cadena no alcanzó. Luego cambia de estrategia e intenta dar un salto para llegar directamente a la zona con césped seco, pero de pronto la tierra comienza a caer al río, como si se tratara de una avalancha de tierra. Xavi no pudo hacer nada más que esperar a caer al río.

Nadando el joven encuentra la ubicación de Raki, quien danzaba felizmente en la zona del césped seco, sana y salva. El guerrero intenta atacarla con movimientos de distancia, pero como la chica bailaba moviéndose a todos lados, ella iba esquivando todos los ataques. Entonces el guerrero Hylian busca una forma de salir y atacar directamente a su adversaria, pero ésta anula todo haciendo caer tierra en la parte donde estaba Xavi, por lo que es empujado más y más por la corriente. Antes de que las esperanzas se acabasen, el joven Hylian alcanza a agarrarse en una roca en medio del camino a su descenso. De inmediato se sube al objeto y se prepara para saltar a la zona de hierba. Sin embargo, se produce una tormenta de arena justo donde estaba él, con la intención de lanzarlo al río.

“Mierda, como su aura era débil pensé que no iba a ser problema. Tenía que haberla matado cuando tuve la oportunidad”, se dijo Xavi. Entonces, Raki intenta rematarlo enfrentándolo directamente, cuerpo a cuerpo, saltando desde el lugar en donde estaba, pero su adversario ya había notado su presencia cerca, por lo que la detuvo fácilmente golpeándole mientras ella estaba en el aire. Por ello, la chica cae al río y la corriente comienza a llevársela. Xavi observa por un segundo cómo iba yéndose su rival y al querer saltar, toda la tierra del lugar se ablanda y cae, dejando sin posibilidades de regreso. Mientras Xavi se molesta por esta situación, él nota una nueva presencia, la cual lo había sentido anteriormente. Alarmado intentó ponerse en guardia para detener al futuro atacante, pero éste sorpresivamente aparece y empuja a Xavi, aunque él también sale empujado, por lo que ambos caen al río. El atacante era Diadros, que apareció a la velocidad de un rayo.

La trayectoria del río dejó a los tres en un lugar verdoso, donde había una cabaña con forma parecida a la de una cacerola de brujas, un camino que llevaba a otra zona y una entrada oscura junto a un letrero que decía “Bosques Misteriosos”. Raki fue la primera en caer y luego vino seguida por Xavi y Diadros. Como conocía un poco el lugar, el guerrero Hylian se dio cuenta de que estaba en el Pantano del Sur, quedando lejos del Cañón Ikana. Esto le provocó molestia debido a que por culpa de Raki y Diadros lo retrasaron todavía más en su rescate a Brett.

Terminado con sus pensamientos de molestia, escucha el sonido de sus dos rivales levantándose del suelo. Los dos se ponen en guardia al ver a Xavi frente a ellos, esperando un ataque de él. Sin embargo, éste solamente los miraba con mucha seriedad, mientras que en su mano derecha tenía una pequeña bola azul preparada. Como Xavi no hacía nada, Raki decidió no esperar más y lanzó el primer ataque creando un tornado de arena alrededor de su adversario. La chica y Diadros sonrieron, creyendo que fue efectivo debido a que el ataque empezaba a absorber al Hylian. No obstante, varias luces resplandecieron alrededor de la bola azul de la mano de Xavi y el tornado desapareció con un brusco movimiento del joven, sin sorprendiendo a los dos villanos.

“Ya basta de juegos”, exclama Xavi y luego grita “¡Sokatsui!”. A continuación, la pequeña bola de energía se transforma en un gigantesco rayo de luz que logró iluminar todo el lugar. Justo en el grito del joven Hylian, Diadros se da cuenta de que algo grande los iba a atacar, por lo que intentó acercarse para golpear y detener a Xavi con la ayuda de su velocidad. Sin embargo, de pronto el chico sintió la enorme energía de su adversario y se detuvo en seco, sólo por el miedo. Esto provocó que el gigantesco rayo de Xavi le dé completamente de lleno. En tanto, Raki no alcanzó del todo a esconderse en la tierra por la velocidad del ataque, por lo que también le alcanzó el rayo de luz.

Tras el suceso, sin que Xavi pareciera haber agotado una pizca de su energía a pesar del tremendo ataque, sus dos adversarios caen abatidos, sobretodo el más pequeño que terminó inconsciente. Raki tan sólo terminó malherida, quejándose del dolor. “Ni tan siquiera tuve que usar la espada. ¿En qué está pensando Cradd, trayendo consigo un chico que sólo corre y otra que sabe esquivar nada más? Diosas”, se dijo Xavi. A continuación, él deja a los dos chicos allí y sale corriendo del lugar para encaminarse de vuelta a Ikana en busca de Brett. Mientras tanto, Raki sólo se quedó mirando como su rival se alejaba de ella y Diadros. “Qué humillante, sólo con un ataque me derrotó… Pero juro que te venceré, niño bonito. Me haré mucho más fuerte y te demostraré de lo que soy capaz”.

Continuará

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